PÁVEZ EMERGENTE 2021: JAVIER MARCO Y BELÉN SÁNCHEZ-ARÉVALO


 

Este año 2021 Júlia de Paz y el tándem creativo formado por Javier Marco y Belén Sánchez Arévalo, serán los galardonados con los Pávez Emergente 2021, un premio que busca promocionar y difundir el trabajo artístico de aquellas personas que se lanzan a realizar su primer largometraje y cuyos productos audiovisuales se alejan de la narrativa convencional y nos cuestionan como sociedad e invitan a la reflexión. 

La organización del festival hará entrega del Pávez Emergente al director Javier Marco y la guionista Belén Sánchez-Arévalo por la realización de su primer largometraje: “Josefina”, que se estrenará en salas el próximo 5 de noviembre. Protagonizada por Emma Suárez y Roberto Álamo, “Josefina” es la historia de amor entre la madre de un preso y un funcionario de prisiones que se hace pasar por otro de los padres que visitan la prisión.

Con este premio queremos reconocer la amplia trayectoria de Javier y Belén como cortometrajistas y el gran esfuerzo invertido en la realización de esta ópera prima, que nos habla sobre la soledad y la importancia de las relaciones humanas. 

Por todas las historias que nos han regalado, por toda la filmografía de la que nos han permitido disfrutar, por poner en valor el cortometraje, por experimentar con el formato, y por adentrarnos en la cotidianeidad y excepcionalidad de nuestra existencia de la mano de unos personajes que bien podríamos ser nosotros y nosotras mismas. Por hacernos reír, jugar, dudar, llorar, empatizar,  compadecernos, soñar y amar. Por las millones de emociones que nos habéis hecho sentir en unos pocos minutos de metraje. Por acompañarnos con historias increíbles durante estos ocho años de festival y por todas las que nos quedan por conocer: GRACIAS, Javier. GRACIAS, Belén.

CONOCEMOS A JAVIER MARCO Y BELÉN SÁNCHEZ – ARÉVALO

Javier Marco y Belén Sánchez-Arévalo han formado el perfecto tándem creativo. Director y guionista llevan trabajando conjuntamente desde hace más de una década, han realizado infinidad de cortometrajes juntos, han creado su propia productora: Langosta Films, acaban de terminar su primer largometraje: Josefina, y ya van a por el segundo.

Javier Marco es director, productor y editor. Ingeniero de Telecomunicación con un postgrado en Dirección de Cine y Realización de TV, ha sido seleccionado en Berlinale Talents 2020 , en Reykjavik Talent Lab 2019, y recientemente en el programa de residencias de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, con el proyecto “A la cara”.

Belén Sánchez-Arévalo es guionista y productora. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, con un Máster en Creatividad en guiones impartido por la productora de contenidos Globomedia, su guión del largometraje Josefina ha sido seleccionado en Dama Ayuda, Cima Mentoring y Abycine Lanza, entre otros foros. 

Sus trabajos han obtenido numerosos premios y se han proyectado en las secciones oficiales de los festivales de cine más importantes. Su cortometraje “A la cara” (2020), que participó en la Sección Oficial de los Premios Pávez 2020, se hizo con el Goya a Mejor Cortometraje de Ficción en la 35 Edición y ahora está en proceso de convertirse en largometraje.

Su ópera prima, “Josefina”, cuenta con el apoyo del ICAA, RTVE, Castilla-La Mancha Media y Telemadrid,  y se estrenará en salas el 5 de noviembre de la mano de Súper 8 Distribución.

 

Lleváis casi dos décadas trabajando juntos en la creación de cortometrajes ¿Cómo nace el tándem creativo que habéis formado?

Nos conocemos desde hace casi veinte años, los dos tenemos formación audiovisual y esta fue una de las cosas que hizo que nos conociéramos. Al principio cada uno trabajaba por separado, pero poco a poco comenzamos a hacer pequeños cortometrajes juntos con los que fuimos experimentando y viendo en qué tareas estábamos más cómodos cada uno de nosotros. Los dos nos dimos cuenta de que sumando nuestras diferentes visiones nos sentíamos cómodos y nos completábamos, así que seguimos adelante. Además, durante todo este proceso, hemos tenido la suerte de nunca estar solos. En el camino hemos contado con personas estupendas con las que trabajar, y gracias a todos ellos y a su trabajo, hemos podido llevar a cabo todos nuestros proyectos.

¿Qué diferencias habéis notado, tanto en el proceso creativo, como en los aspectos más técnicos, entre la realización de un cortometraje y este primer largometraje?

El proceso del largometraje ha sido mucho más largo, la preproducción de Josefina comenzó hace más de cuatro años y llevamos compaginándola durante años con los últimos proyectos de cortometrajes, como “Uno”, “A la cara” o “Amianto”. Es una presión añadida contar con un equipo de personas mucho más grande a tu lado, saber que te enfrentas a un rodaje de más de un mes, pero es cierto que en el día a día la sensación ha sido la misma que con los cortos. Los nervios la noche de antes, el contacto con los actores, el trabajo con el equipo, es el mismo proceso pero durante varias semanas. Además hemos tenido la suerte de rodar con parte del equipo con los que ya habíamos trabajado anteriormente como Santiago Racaj o Carlos Bonmatí entre otros, por lo que el proceso se nos hizo muy familiar.

 

«Estamos muy contentos con el resultado final de Josefina y con muchas ganas de que llegue el día del estreno y ver la reacción del público«

 

Aunque ya estáis más que curtidos en el audiovisual, “Josefina” será vuestro primer largometraje. ¿Cómo ha sido el proceso de búsqueda de financiación para la película? ¿Ha sido duro?

La producción de Josefina corre a cargo de White Leaf Producciones y Featurent, con los que llevamos trabajando durante estos cuatro años durante la preproducción. Creo que siempre es duro levantar tanto un cortometraje como un largometraje, pero hemos tenido la suerte de contar con la ayuda del ICAA, RTVE, Comunidad de Madrid, Telemadrid, Castilla La Mancha Media entre otras…

 

¿Cómo os sentís en esta nueva aventura?

Estamos muy agradecidos por la oportunidad. Muy contentos con el resultado final de Josefina y con muchas ganas de que llegue el día del estreno y ver la reacción del público al trabajo por el que llevamos tantos años luchando para levantar.

 

«La película es la historia de una mentira […] La historia de un amor tardío, la historia de la soledad de dos personas con carencias emocionales, la historia de una familia rota «

 

En palabras vuestras “Josefina” es una historia de amor tardío, que mezcla drama, comedia y surrealismo ¿De dónde nace la idea de «Josefina»? ¿Sobre qué habla la película?

La historia de Josefina nace hace ya varios años en un autobús en el que los dos viajábamos para ir a casa de unos amigos a las afueras de Madrid. Dentro, un grupo grande de personas parecía tener un destino concreto, la cárcel de Soto del Real. Eran familiares y amigos de presos que iban a verlos en el que probablemente era el día de visitas. El ambiente que se vivía dentro de ese autobús, sus conversaciones, sus diferencias… nos llamaron la atención desde el principio. Sobre todo una mujer, de unos cincuenta años. Estaba sola y mirando su teléfono en silencio. Así nació el primer personaje de nuestra película, Berta. Una madre que cada domingo tiene que aparcar su rutina para ir a ver a la cárcel a su hijo interno en la prisión.

La película es la historia de una mentira, la de la propia Josefina. Una falsa hija que un funcionario de prisiones se inventa para acercarse a la madre de uno de los presos. Pero esa mentira es tan sólo un andamio sobre el que se sustenta la verdadera historia. La historia de un amor tardío, la historia de la soledad de dos personas con carencias emocionales, la historia de una familia rota.

Ambos personajes, Juan y Berta, tienen vidas familiares atípicas y es su encuentro el que los completa como personas.

 

¿Cuáles han sido vuestros referentes a la hora de contar esta historia?

Tenemos muchos referentes y muy variados para Josefina, como por ejemplo los directores Dagur Kári, Tom McCarthy, Sofia Coppola y Cristian Mungiu.

 

Para Javier: ¿Cómo ha sido rodar durante la pandemia?

Antes de Josefina, rodamos el cortometraje “Amianto” a finales de 2020, también durante la pandemia, por lo que ya teníamos una idea de cómo sería. Durante el rodaje del largometraje todo el equipo tenía las mascarillas puestas todo el rato, se seguían las medidas de higiene y había una enfermera, Zaida, que nos tomaba la temperatura y nos hacía pruebas de Covid a todo el equipo. Es algo que terminas por interiorizar y que al mismo tiempo te da una tranquilidad porque sabes que estás muy protegido. Hemos tenido la suerte de no tener ningún positivo durante el rodaje, lo que nos ha permitido rodar sin contratiempos.

J: «Además de Emma (Suárez) y Roberto (Álamo) hemos tenido la suerte de contar con un equipo artístico de lujo: Miguel Bernardeau, Simón Andreu, Manolo Solo, Pedro Casablanc, Olivia Delcán, Belén Ponce de León […] Además de unos grandes profesionales, son personas muy generosas que siempre han estado apoyando el mundo del cortometraje y les estoy muy agradecido «.

 

En el casting de la película contáis con pesos pesados de nuestro cine, como Emma Suárez y Roberto Álamo, ¿Cómo fue la dirección de actores?

Emma y Roberto son dos actores a los que siempre he seguido en sus respectivas trayectorias y contar con ellos para nuestro primer largometraje es un verdadero lujo. Desde las primeras quedadas con ellos para presentarles el proyecto, supe que eran personas en las que encontrar un gran apoyo para luchar contra los miedos de un primer largometraje. Me acompañaron en este camino al igual que el resto del equipo con el que he tenido la suerte de trabajar. Emma y Roberto aportaron su gran experiencia y su talento, dando vida a los personajes y terminando de darles su identidad. Aportaron muchas cosas y siempre estuvieron muy implicados durante todo el proceso. Antes del rodaje tuvimos la suerte de dedicar tiempo a los ensayos y desde la primera frase que leyeron juntos se notó que entre los dos existía muchísima química. Creo que esto es algo que se ve y se nota en la película, la conexión que tienen está también en sus dos personajes. Pero además de Emma y Roberto hemos tenido la suerte de contar con un equipo artístico de lujo: Miguel Bernardeau, Simón Andreu, Manolo Solo, Pedro Casablanc, Olivia Delcán, Belén Ponce de León, entre muchos otros.

Todos son fundamentales para la historia y fue un placer trabajar con ellos, algunos por primera vez y otros de nuevo porque ya trabajamos con ellos en nuestros cortometrajes. Además de unos grandes profesionales, son personas muy generosas que siempre han estado apoyando al mundo del cortometraje y les estoy muy agradecido. Y como a ellos, a otros muchos actores con los que no he podido contar esta vez por falta de personajes pero con los que esperamos trabajar uno a uno en futuras películas.

 

Para Belén: Siempre logras crear personajes sólidos, personajes complejos, con muchas aristas, pero a la vez cotidianos, que cualquiera de nosotros podría conocer o con los que cualquier día nos podríamos cruzar. ¿Qué técnicas de escritura utilizas para la construcción de personajes? ¿Cómo ha sido el proceso de creación de Juan y Berta ?

Antes de nada gracias por vuestras palabras. Pues la verdad es que siempre intento crear las historias desde los personajes en lugar de hacer el proceso contrario. Siempre los encuentro a ellos primero y después a ese momento de sus vidas que darán forma a la historia. En la época en la que estamos, en la que es difícil contar algo nuevo, me he dado cuenta de que un personaje nunca es igual a otro y esto hace que la historia se llene de su personalidad y sea diferente. Soy un poco anárquica a la hora de escribir, intento cumplir las estructuras pero me dejo fluir en una primera versión y siempre mantengo el guion vivo hasta el mismo montaje, en el que puedes hacer maravillas cambiando escenas de sitio. Además durante el proceso el guion crece con las aportaciones maravillosas de los actores y el equipo técnico a los que nos encanta escuchar tanto a Javi como a mí.

B: «Tengo que trabajar siempre en un lugar con ruido […] Me encanta ir a las cafeterías con el ordenador y si trabajo por la noche, me pongo la radio o la televisión».

 

¿Qué necesitas para comenzar a desarrollar una idea? ¿Eres de las escritoras que sigue algún ritual en el proceso de escritura?

Pues tengo que trabajar siempre en un lugar con ruido, con gente a mi alrededor. Odio el silencio a la hora de escribir. Me encanta ir a cafeterías con el ordenador y si trabajo por la noche, me pongo la radio o la televisión.

 

Vuestras obras siempre tienen presente el marco sociocultural en el que vivimos. Desde “Voluntario” hasta “A la cara”, e incluso “Amianto”, vuestras historias han reposado en el marco coyuntural del momento. ¿Es importante que el cine haga eco de los tiempos en los que vivimos?

Es algo que no pensamos cuándo creamos las historias, pero al ser personajes actuales sus vidas giran en torno a problemáticas que se dan en nuestra sociedad sin casi pretenderlo. Creo que el cine no puede evitar ser un reflejo de la sociedad de cada momento, un ejemplo es cómo la llegada del teléfono móvil alteró la forma de contar historias. El cine lo creamos personas y al final nos nutrimos de lo que nos rodea. Si se logra además hacer un reflexión, para nosotros es algo positivo.

 

¿Habéis conseguido crear un estilo fílmico muy reconocible a pesar de que no habéis dejado de innovar. ¿Cómo se consigue eso?

Eso es precisamente una de las ventajas del cortometraje, que te permite innovar, probar cosas diferentes, experimentar, dar forma a tu estilo, al mismo tiempo que estás creando una obra. Con cada cortometraje hemos ido asentándonos en un estilo en el que nos sentimos cómodos, pero como decíamos en una pregunta anterior, lo bueno de centrarnos en los personajes es que cada uno de ellos es completamente diferente, por lo que siempre tienen algo novedoso que se transmite al cortometraje.

 

«El mundo del cortometraje para nosotros es nuestra vida y siempre sentiremos que somos cortometrajistas aunque también hagamos largometrajes»

 

Vuestro último cortometraje, “Amianto”, a pesar de ser el más poético y surrealista de vuestra trayectoria, sigue teniendo la esencia del tándem Javier/Belén. ¿Es el horizonte hacia el que camina vuestro cine? ¿Habéis iniciado una nueva etapa como creadores?

Es cierto que Amianto es quizás el cortometraje más surrealista hasta la fecha. Era algo que teníamos muchísimas ganas de experimentar, una historia más allá de un suceso realista que nos llevara a contar el interior de unos personajes. Hemos intentado que a pesar de este elemento diferencial con el resto de nuestras historias, la forma de contarla y los personajes sí lleven la esencia en la que nos sentimos cómodos. Nuestros siguientes proyectos van más en la línea de los anteriores cortometrajes, pero nos encanta probar cosas nuevas siempre y seguro que volvemos a la esencia de Amianto en alguna ocasión más adelante.

 

Vuestra trayectoria como cortometrajistas es inmensa ¿Creéis que los festivales os han ayudado a evolucionar como creadores? ¿Creéis que es importante la labor de los festivales de cortometrajes en la promoción de nuevos cineastas?

El mundo del cortometraje para nosotros es nuestra vida y siempre sentiremos que somos cortometrajistas aunque también hagamos largometrajes. La labor de los festivales es fundamental, no solo para dar visibilidad a este formato, también para darle el valor que se merece y lograr que los creadores sientan que hay un recorrido para su trabajo y que genera interés. Nosotros estamos muy agradecidos a los festivales, ha sido una ilusión enorme recorrer distintos puntos de España y del extranjero todos estos años y poder presentar ante el público cada trabajo. Ahora las plataformas logran dar mucha visibilidad y por supuesto es algo que se agradece, pero gracias a los festivales tienes la oportunidad de ver tu cortometraje en pantalla grande y sentir la reacción en directo de un público en una sala.

«La labor de los festivales es fundamental, no sólo para dar visibilidad a este formato (cortometraje), también para darle el valor que se merece y lograr que los creadores sientan que hay un recorrido para su trabajo y que genera interés […] gracias a los festivales tienes la oportunidad de ver tu cortometraje en pantalla grande y sentir la reacción en directo de un público en una sala».

 

“A la cara”, vuestro último cortometraje, se hizo con el Goya 2021 a Mejor Cortometraje de Ficción y la última noticia que tenemos es que Javier estará en el programa de Residencias de Cine de la Academia con un proyecto titulado “A la cara” ¿Veremos “A la cara” convertido en largometraje?

Esperemos que sí. Durante el confinamiento, escribimos entre los dos el guion de largometraje de “A la cara”. Sentíamos que después de ese momento que contamos en el corto, había algo más, queríamos saber más de esos personajes, así que nos pusimos a ello. Hemos tenido la suerte de ser seleccionados en las Residencias de la Academia, por lo que durante este año esperamos hacer crecer aún más el proyecto.

¿Continuaremos disfrutando de vuestros cortos?

Por supuesto. El corto para nosotros no solo ha sido un elemento para formarnos y encontrar nuestro estilo, es un formato que para nosotros tiene valor por sí mismo y prueba de ello es todos los profesionales con largas trayectorias que vuelven a él. Estaremos un par de años centrados en estos nuevos proyectos de largometraje que se nos presentan, pero seguro que no tardaremos en meternos de cabeza en un nuevo cortometraje.

Y, por último… ¿Dónde y cuándo podremos ver “Josefina” en pantalla grande?

Estrenamos Josefina en el festival de San Sebastián el 19 de septiembre dentro de la sección nuevos directores y en los cines comerciales el 5 de noviembre. Esperamos que el público se encuentre con una película que puedan disfrutar, eso para nosotros es lo más importante.

«Estrenamos Josefina el 5 de noviembre. Esperamos que el público se encuentre con una película que puedan disfrutar, eso para nosotros es lo más importante». 

JOSEFINA

Juan, funcionario de prisiones, observa en silencio cada domingo la visita de Berta, la madre de uno de los presos. El día que por fin logra acercarse a ella, se sorprende a sí mismo haciéndose pasar por otro padre e inventándose a una hija dentro de la cárcel: Josefina. La necesidad de llenar el vacío en el que viven Juan y Berta les llevará a seguir encontrándose más allá de la realidad que les rodea.

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